jueves, 14 de febrero de 2013

Al infinito

Cuando 
te sumerges 
en mis sentidos,
el libro 
de mis recuerdos 
florece. 

Y disfruto de mirar 
el reloj, 
 con sus orillas 
a extrañarte. 

La inmensidad 
de mi amanecer 
sabe a primavera, 
a lirios benditos. 
A vientre de peces 
alimentándose 
de ombligo. 

Y mi ternura. 
La miel enamorada. 
desborda
en ríos inconcebibles 
de memoria.

 Te pienso, 
te amo, 
más y más 
y cada vez más. 

Hasta las 
comisuras del infinito, 
donde yacen 
 los días amados. 

Donde el amor 
no dormita 
y la eternidad 
es apenas... 

Un comienzo 
del para siempre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario